Una empresa tecnológica con presencia internacional, especializada en soluciones para procesos electorales, ofreció detalles sobre su rol en las elecciones recientes en Colombia, aclarando su grado de involucramiento en las distintas etapas del conteo de votos, con el objetivo de disipar dudas y responder a cuestionamientos surgidos en el ámbito político y ciudadano.
La compañía está actualmente envuelta en el proceso electoral de Colombia, actuando como proveedor en una de las fases del preconteo; específicamente, se encarga de convertir en formato digital los formularios E14, que son los documentos donde los jurados de mesa anotan los resultados. Este trabajo, esencial en el mecanismo electoral, implica escanear, clasificar y almacenar digitalmente dichos formularios, para que los operadores puedan utilizarlos posteriormente en el proceso. La empresa enfatiza que no se involucra en la entrada de datos ni en el cálculo de resultados, responsabilidades que corresponden exclusivamente a los oficiales electorales colombianos.
De acuerdo con lo explicado por representantes de la compañía, su labor se limita a garantizar que las imágenes de los formularios sean capturadas con precisión y en alta calidad, sin editar su contenido, ni realizar ningún tipo de interpretación sobre los resultados consignados. El flujo operativo establece que, una vez escaneados, los formularios son enviados a los centros de procesamiento habilitados por la organización electoral para su digitación y consolidación, todo bajo estrictos protocolos de seguridad.
En el marco del presente proceso electoral, la empresa ha sido mencionada por ciertos grupos políticos, quienes han manifestado preocupaciones sobre su involucramiento, remitiéndose a experiencias pasadas en procesos electorales de otros países. En respuesta, la compañía afirmó que ha tenido una participación extensa en numerosos procesos democráticos en América Latina, Europa y Asia, proporcionando apoyo técnico y logístico sin estar involucrada en decisiones sobre los resultados electorales ni su validación.
“Somos una compañía tecnológica que opera bajo acuerdo con las autoridades del país. No gestionamos datos, no realizamos el conteo de votos ni unificamos resultados”, aclaró un portavoz, subrayando que sus labores se desarrollan según lo estipulado por los entes electorales de Colombia.
Además de Colombia, la compañía ha colaborado anteriormente con procesos en países como Brasil, Ecuador, Argentina y Filipinas, ajustándose siempre a los marcos legales y técnicos definidos en cada nación. Sus funciones, enfatiza, se concentran en la automatización de tareas logísticas y administrativas, tales como el escaneo de documentos, gestión de kits electorales, identificación biométrica y soporte de plataformas de información.
Dentro del contexto colombiano, se llevó a cabo la contratación mediante un proceso de licitación pública, donde también participaron otros postulantes. El acuerdo suscrito contempla cláusulas de confidencialidad, auditoría y el cumplimiento de estándares de calidad, junto con mecanismos para la supervisión directa por parte del ente electoral.
La controversia sobre la función de los proveedores tecnológicos en los procesos electorales ha aumentado recientemente, al mismo tiempo que se incrementa la utilización de soluciones digitales en las elecciones. Por ello, la claridad en los acuerdos y la definición exacta de las responsabilidades entre el proveedor y el organismo electoral se han vuelto más relevantes. La compañía afirma estar dedicada a los principios de apertura y cooperación institucional.
Finalmente, el vocero expresó que la compañía está abierta a que se auditen todas sus operaciones, y recordó que las decisiones sobre los resultados electorales, su validación oficial y publicación son competencia exclusiva de las autoridades nacionales, las únicas facultadas para consolidar y declarar los resultados. “La confianza en el proceso democrático es un bien público, y nuestra labor es simplemente aportar para que ese proceso sea más eficiente y seguro”, concluyó.

